En el sector oleaginoso, una decisión aparentemente técnica como la elección entre prensado en frío y prensado en calor puede marcar la diferencia entre una operación rentable y una que lucha por mantenerse competitiva. ¿Por qué algunos fabricantes optan por métodos tradicionales mientras otros invierten en soluciones inteligentes?
El prensado en frío (cold pressing) mantiene temperaturas inferiores a 40°C durante el proceso, preservando mejor los nutrientes como vitaminas E y ácidos grasos insaturados. Por otro lado, el prensado en calor (hot pressing) eleva la temperatura hasta 80–90°C, lo que mejora la extracción de aceite pero reduce significativamente su valor nutricional.
Según datos de la Asociación Internacional de Aceites Vegetales (IOI), las plantas con prensado en frío logran un rendimiento del 82–85% en comparación con el 88–92% del método caliente. Sin embargo, el aceite extraído en frío tiene un contenido de polifenoles hasta un 30% mayor, ideal para mercados premium como Europa y Japón.
“No se trata solo de cuánto aceite obtienes, sino de qué calidad estás ofreciendo al consumidor final.” – Dr. Elena Martínez, Ingeniera de Procesos Alimentarios, Universidad Politécnica de Valencia
Una línea moderna de prensado automático —como la implementada por Ziya Group— puede reducir el consumo energético en un 22% frente a sistemas manuales, según estudios internos. Además, gracias a sensores de control de calidad integrados, el nivel de impurezas (como glicerina libre) disminuye hasta un 40%, lo que facilita la certificación ISO 22000 y HACCP.
Esto significa menos rechazos en exportaciones, menor desperdicio de materia prima y una imagen de marca más profesional ante compradores internacionales.
Un pequeño molino en México que cambió a prensado en frío reportó un aumento del 15% en sus ventas a EE.UU. después de obtener certificaciones de calidad orgánica. En contraste, una planta industrial en Argentina que adoptó una línea automatizada con control inteligente de temperatura logró reducir costos laborales en un 35% y aumentar su producción diaria de 5 toneladas a 8 toneladas sin comprometer la calidad.
Las nuevas máquinas cumplen con normas ISO 9001, GB/T 191, y también con los requisitos de seguridad alimentaria de la UE. Esto no solo facilita la certificación de exportación, sino que también mejora la confianza de los clientes internacionales que buscan proveedores sostenibles y responsables.
Si tienes una capacidad de procesamiento entre 1–5 toneladas/día, el prensado en frío con sistema semiautomático puede ser tu mejor opción. Si tu volumen supera las 10 toneladas/día y buscas escalabilidad, considera una planta totalmente automatizada con control por IA.
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