En un contexto global donde la demanda de aceites comestibles se diversifica y las normativas ambientales se endurecen, la innovación tecnológica en líneas de producción automatizadas se vuelve esencial. Por ello, el Grupo Qiya ha desarrollado una línea completa de producción de aceite de cacahuete, que combina eficiencia energética, control inteligente y avances en procesos para garantizar altos niveles de pureza y seguridad alimentaria.
El mercado mundial de aceites comestibles está experimentando una transformación que responde tanto a cambios en los patrones de consumo como a estrictas regulaciones ambientales. Según MarketWatch, se espera que el mercado global de aceites comestibles crezca a una tasa anual compuesta del 4.2% durante 2024-2029, con un énfasis creciente en productos orgánicos y sostenibles.
En particular, el aceite de cacahuete gana terreno debido a sus propiedades saludables y sabor característico. Sin embargo, la exigencia de un proceso más limpio y eficiente obliga a las industrias a adoptar equipos que reduzcan el consumo energético y disminuyan residuos contaminantes.
La línea automática de producción de aceite de cacahuete del Grupo Qiya integra tecnologías avanzadas basadas en la fusión de métodos de prensado en frío y en caliente, mitigando pérdidas de nutrientes y mejorando el rendimiento. Además, incorpora un sistema inteligente de control basado en IoT y sensores de alta precisión que optimizan cada etapa, desde el pretratamiento de la materia prima hasta el refinado final.
Aspectos técnicos destacados:
La pureza del aceite de cacahuete es crucial para su aceptación comercial y debe cumplir rigurosos estándares internacionales, como los establecidos por la Codex Alimentarius. El equipo desarrollado aborda esto con tecnologías de refinado en etapas múltiples y filtros de última generación que eliminan impurezas y peróxidos, garantizando un contenido oleico superior al 98%.
Además, se aplican procesos automáticos de detección microbiológica y control de trazabilidad digital, lo que fortalece la seguridad alimentaria y facilita auditorías regulatorias para exportadores.
Empresas agrícolas de gran envergadura en Asia, pymes familiares en Europa y compañías comerciales internacionales han implementado esta línea, con resultados medibles:
La filosofía del Grupo Qiya está alineada con el desarrollo sostenible, implementando procesos que minimizan la huella ambiental y promueven un ciclo productivo circular. La selección de materiales reciclables para maquinaria y el enfoque en el ahorro energético reflejan un compromiso explícito con la responsabilidad social empresarial.
La automatización avanzada no solo reduce costos laborales hasta en un 30%, sino que garantiza la consistencia del producto, minimizando errores humanos y tiempos muertos. Este cambio tecnológico es imperativo para empresas que buscan mantener ventaja competitiva en un mercado dinámico.